domingo, 1 de septiembre de 2013
CAPITULO 5; Mi Vida, mi pesadilla.
- Dime, Louis.
- No estás cabreada, ¿verdad?
- No, con vosotros no. Estoy frustrada por mis cosas -frustrada con el mundo, pensé.
- ¿Me lo dices?
- No te ofendas, pero no quiero hablar de eso.
- Oh. No pasa nasa. No sabía tu habitación, te hemos estado buscando.
- Estaba leyendo.
- ¿No estudias?
- No. Estudio en los diez minutos en los que llega el profesor, y paso. Muchas veces paso.
-¿La mayoría?
- Sí. Con lo que escucho y apunto de clase me sobra.
Seguimos hablando, mientras íbamos tranquilamente hasta el comedor. Louis no paraba de hacer bromas, es demasiado divertido. Encontramos a Bea y Niall, creo que es con el que mejor se lleva. Son buenos amigos... Bueno, el concepto de amigo, sabiendo que Bea llegó hoy.
- Hola -dije sonriendo.
- Hola -respondieron ellos igual.
- Ya estarán ahí. Vamos.
Nos adentramos en el comedor y cogimos nuestra bandeja. Cogí poca cosa, algo raro en mí. Beatriz es muy, muy tímida, así que casi no hablaba. Ahora quería estar sola y pensar, pero con los chicos será difícil. Los encontramos y nos sentamos todos, ellos empezaron a hablar.
-... Y entonces vi a Lua, y la salvé de las garras del malvado Dereck -dijo Louis haciéndose el héroe, y pasando un brazo por mis hombros.
- Oye, oye, oye, héroe. Yo iba tranquilita sin Dereck por medio -dije yo riendo.
- Como sea, soy tu héroe.
- Oh, mi héroe -respondí yo abanicándome con la mano, haciendo ver que me desmayaba.
Todos rieron de Louis, y así comimos todos. Perrie se las arregló para que Beatriz derramase su bebida en su regazo, en el regazo de Beatriz, aunque fuese un poco. Perrie, odiosa Perrie. Siempre le he caído mal; a mí me caen mal casi todas las chicas. Y muchas de las que me odian son las admiradoras de Louis, Zayn y Harry. Sobretodo de éste último, pero no hace mucho caso a ninguna, y cuando es ninguna, es ninguna. Son los más 'conocidos', por eso tienen más chicas detrás. Y bueno, no sólo conocidos. Entre los chicos ellos son los 'populares'. Pero poca gente me omite a mi, que siempre estoy con ellos. Y a Niall, que le incluyen en todo. Los chicos le quieren mucho al irlandés.
- Bien, todo por hoy. Adiós.- dije rápidamente, poniéndome de pie y besando brevemente la mejilla de mi casi-hermano Zayn.
- Adiós, Lua.
Me fui rápidamente y fui a mi cuarto. Me quité mi ropa y me puse una camiseta gris de Zayn que me venía grande y unos leggings negros. Llevo la camiseta de Zayn porque no quería que me compraran un pijama, que lo compraría yo y al final no lo compro.
- Hola...- dijo tímidamente la chica con la que comparto habitación.
- Hola.- dije indiferente.
- Tu nombre era...- y dejó la frase en el aire para que yo la completase.
- Lua. Y ahora estamos en desventaja.
- Soy Danielle.
- Oh, pues buenas noches Danielle.- le dediqué una breve sonrisa que no llegó a mis ojos con expresión fría.
La chica es guapa; pelo rizado oscuro, tez morena, delgada sin sobrepasarse y con unas curvas muy bonitas. Y no es que fuese muy habladora. Cogí una libreta y un lápiz, y empecé a dibujar. Dibujar, para mí, es como tocar el piano; es una forma de expresarse sin hacer falta las palabras. Y soy mejor escribiendo que hablando, así que, me gusta.
Hice un boceto. Una chica sentada en una habitación oscura, con cigarrillos por el suelo, y uno en la mano. Solamente es el boceto, así que no se ve mucho. Es un dibujo triste; mis dibujos no son alegres, son más fríos y tristes. Si digo la verdad, últimamente no soy muy feliz, pero espero que eso cambie...
Miré la hora; diez y media. Era muy pronto, pero aún así me quedé dormida, dormida en una pesadilla. Una pesadilla, llamada 'mi vida'.
[…]
Hace frío. Me despierto, y quiero ir a la habitación de mi madre. Ella está inclinada en una mesita y en la mesa hay unos polvos. Mi mami me mira. Tiene los ojos rojos y me mira muy mal.
-¡Largo, niñata!
Me voy corriendo abajo. Quiero ir con Chuck, el perrito que cogí. Pero... no tiene cabeza. Me asusto y empiezo a llorar, hay mucha sangre. Papá no está, no viene. Bueno, solo a veces. Escucho un ruido en la puerta y me voy a esconder detrás del sofá. Hay un pequeño hueco y pared. Me pongo entre la pared y el sofá.
-¡Jodida puta, mueve el culo de zorra que tienes y haz algo!
Alguien llora. Mami llora. Me pongo a llorar yo también. Me escucha papi y paro de llorar, no quiero que me pegue... Va a la cocina.
-¡Joder, un perro muerto!
Chuck está muerto, mi único amigo está muerto. Veo a papi ir y venir diciendo mi nombre, tengo miedo y no digo nada. Veo la cara de mi papi a mi lado sonriendo raro. Mueve el sofá y me coge el pelo.
- Aquí estás, bicho asqueroso.
Estoy llorando porque me hace daño del pelo. Levanta la mano y veo un bastón en ella, se va acercando muy rápido el bastón...
[…]
-¡Dios, no!
-¡Lo siento Lua! -me dice Bea. ¿Bea? ¿Qué hace ella aquí?
-¿Lo sientes? No se que has echo, si has echo algo, pero gracias. Estaba metida en una pesadilla... ¿Qué haces aquí? ¿Pasa algo?
-No, sólo que dos de las amigas de Perrie están durmiendo en mi cama... Y le pregunte a Zayn cual era tu habitación, por si podía dormir aquí.
-Sí, claro. Quédate a dormir conmigo. No quiero que Perrie te meta en líos.
-Gracias, Lua.
Joder. Miro la hora en mi móvil: 5.10 a.m. Nos faltan tres horas y nos tenemos que despertar. Y cada día es lo mismo, solo que hoy... Hoy incluso grité. Intento hacer mi respiración acompasada. Joder. Joder, joder. He pasado miedo. Mis ojos se llenan de lágrimas y me giro, para que caigan, en silencio. No voy a poder volver dormir esta noche...
Como en ninguna noche. Este ha sido una de las peores pesadillas de mi vida. Bueno, eso ha sido un día de mi vida cuando tenía seis años...
¿Qué infierno es este?¿Qué hice para merecerlo?
Pongo una mano en mi pecho para comprobar mi pulso, sigue acelerado. Dios. Saco un cigarrillo, lo enciendo y me apoyo en la ventana para que el humo salga. Todo ese humo que sale es un poco más de tranquilidad, menos estrés. Seco mis lágrimas justo cuando acabo el cigarrillo, y me voy a la ducha. El baño está insonorizado, así que no escuchan nada.
O... eso espero.
-Lua... -se oye un susurro detrás de la puerta.
-¿Bea? ¿Eres tu? -Desde detrás de la puerta recibí un «sí», ¿por qué no dejarla pasar? Yo rebusque entre sus cosas... -Entra.
-¿Qué pasa? Antes te oí llorar, y ahora tienes los ojos muy rojos...
-Nada, tranquila.
Me abrazó, quizá sabia que me pasaba algo. Se la veía menos tímida, quizá fue una primera vista que tuve sobre ella, o a lo mejor era por los chicos... Quién sabe. Agradecí ese abrazo, quizá lo necesitara. Puede que esta chica se convierta en mi 'amiga'. Mi única amiga.
-¿Cómo es que has venido tan tarde a dormir?
-Me quede dormida con Harry, me desperté hace poco, me di cuenta y vine... -espera, ha dicho con ¿Harry? ¿Mi Harry? Qué no es mío pero... Es el chico que me enamora con su sonrisa. Silencio. Era lo único que salía de mis labios, es decir, nada.
-¿Pasa algo? -dijo de nuevo la tímida Beatriz que había conocido.
-No, nada, ve a dormir.
Beatriz se fue después de desearme 'buenas noches'. Las cuales ya creo que fuera imposible que fueran a ser muy buenas... Primero la pesadilla, y ahora esto, lo de Harry.
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Me encanta siguiente please
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