viernes, 6 de septiembre de 2013

CAPITULO 9; Eres única.

Bea's Pow

-Eh, no. Espera -dijo saliendo de la fila y siguiéndome. -¿A dónde vas?
-Pues a mi habitación -inventé.
-Eh, venga. Hazme caso -pare en seco cuando dijo eso. ¿Hacerle caso? En qué. Me di la
vuelta y le mire extrañado. -¿Qué?
-Hacerte caso en qué.
-Pues... esto... ¿No tienes hambre? Yo me estoy muriendo de hambre...
-Buff -bufé, no era quien para besarme, aunque fuera mi mejilla... Puse rumbo a mi
habitación, sí, allí iría. Escuche de nuevo la voz de Harry, esta vez no era a mi, dijo algo
de "Cogernos algo de fruta, estamos en las habitaciones". Seguí andando, casi estaba a
punto de cruzar la línea de la puerta del edificio para chicas cuando note una mano en mi
brazo. Me di la vuelta y allí estaba él. -¿Qué quieres Harry?
-Lo siento... Pensé que no te molestaba. ¿Puedes venir a mi habitación? No me gusta.
Mucho estar en este edificio... Es vuestro.
-Esta bien... -dije empezando a andar dirección a su edificio. Era majo sí, pero no se... Se
le veía algo mujeriego, ¿no? Querer ligarse a una chica el primer día... Era guapo, muy
guapo. Pero no se, a muchos chicos y no tan chicos les gustaba estar conmigo por mi
aspecto, delgada y guapa, según ellos... ¿Quién sabe si Harry fuera uno más de la lista
de hombres que me deseaban? Espero que no.
-Es aquí, ya hemos llegado -dijo pasando la tarjeta por la cerradura. Entramos dentro,
¿que decir ahora? -Bea, ¿estas bien?
-Sí, supongo. Pero no te conozco de nada, y que de repente vengas y me des besos y
todo eso...
-Pero, ¿yo te molesto?
-No es eso Harry... Es que ya ha habido demasiados hombres que querían esto -dije
señalando mi cuerpo. Él me miraba mientras yo hablaba.
-Ven -me acerque -Yo no quiero eso... -dijo tendiendo mis manos. -Yo sólo quiero que
seamos amigos. Muy buenos amigos.
-Las mejores relaciones empiezan de la peor manera.
-Mira te contare una cosa: yo sí, he de admitirlo. Soy un mujeriego. Puede que me haya
tirado a muchas, pero la mayoría de veces era inconscientemente, estaba borracho...
Bueno, pues al ser así las chicas aquí no confían mucho en mi, y cuando voy a saludar a
alguno o algo pues les da de todo. Yo sólo quiero ser simpático con las chicas, tener
amigas, que lo máximo a amiga que tengo es Lua y me odia...
-¿Y quieres qué sea tu amiga?
-Sí, pero no una amiga cualquiera. He visto en ti algo diferente, eres única. Y no se...
Además me caes muy bien.
-Pero Harry, ¿diferente de que?
-Tienes un corazón mayor que el de las demás chicas. Sí, me llevo bien con muchas y se
podría decir que tengo amigas pero yo quiero una mejor amiga por fin, y en ti lo había
visto...
-Harry, para ser mejores amigos hay que tener mucha confianza. Y no se... Hay que
conocerse y todas esas cosas, ¿no?
-Sí, por supuesto. Pero, no sé, quizá con el tiempo tenga una mejor amiga y esas tú... De
momento eres la mejor para serlo -¿qué decir a eso? Yo no tengo mejores amigos. Estaba
claro, esto del internado iba a cambiar en mi. Empece a tocar el suelo con los dedos de
las manos como si fuera un piano, ya que habíamos terminado a lo indio sentados en el
suelo.
-No se, quizá con el tiempo. Como tú has dicho... Harry, yo nunca he tenido mejores
amigos.
-¿Nunca? Mira, ya vas confiando más en mi, es un principio, ¿no? - dijo, asentí riendo.
-Sí, algo es algo... A lo mejor tienes razón, quizá necesite unos mejores amigos, por fin.
-Pues claro que sí -me respondió, levanté la cabeza y sonreí. -Ven aquí, -dijo abriendo los
brazos. Me acerque a él, y sus brazos me rodearon. Yo hice lo mismo, le rodeé con mis
brazos. De repente se abrió la puerta de golpe.
-¡Holaa...! -grito Louis -Upps, vosotros seguir -Harry y yo nos separamos, entraron todos
los demás detrás de ellos.
-Hay que joderse... -susurro Lua.
-Tomar -dijeron Niall y Zayn dándonos unas piezas de fruta.
-Gracias, -respondí. -¿Qué había de cenar?
-Alubias... -respondió Louis con asco.
-¿Tan malas están? -pregunte de nuevo.
-¿Nunca las has probado? -preguntaron asombrados.
-Soy alérgica... -negué.
-Pues que suerte -respondió Niall, wow... El que comía de todo.
-No se cómo has sido capaz de decir eso -dijo Zayn, este se encogió de hombros y saco
pan de su chaqueta.
Seguimos hablando de diferentes cosas, aunque a mi se me habían quitado las ganas..
Pensaba en lo que me había dicho antes Harry, me cae muy bien sí, pero ser mejores
amigos no se... Es algo confuso. Los demás seguían hablando de sus cosas, apenas me
enteraba de algo, pero... En fin. Estaba cansada, sería mejor que me fuera a mi
habitación. Quería dormir y descansar para el día de mañana...
-Hasta mañana -dije hablando en español.
-¿What? -pregunto Zayn.
-Ohh, sorry. That means see you tomorrow, in Spanish...
-¿Ye vas ya? -siguió la conversación en inglés Lua.
-Sí, estoy cansada.
-Bueno, piénsate lo que te dije antes... -me miro Harry mientras lo decía, asentí y me
despedí de los demás.
[…]
'Toc, toc' 'Toc, toc' Me frote los ojos con la mano, ¿quien llamaba a la puerta? Me levanté
y vi a Perrie todavía dormida. Abrí la puerta y allí estaban sus amigas.
-¿Te acabas de levantar? -pregunto una de ellas.
-Sí, así es... ¿Por qué? ¿Qué hora es?
-Es tarde, ya han acabado las clases, ¿esta Perrie?
-Sí, sigue dormida... ¿Han terminado las clases dices?
-Claro, son las dos. Veníamos a ver si a Perrie la pasaba algo... -me dijo otra. Entraron en
la habitación y fueron a la cama de Perrie, la levantaron cantando. Curioso, además
cantaban bien. Perrie siguió la canción mientras se levantaba y luego me miro con mala
cara.
-¿Qué?
-Nada, es que cantáis muy bien... Tenéis unas voces alucinantes -todas ellas me
respondieron sonriendo.
Empece a prepararme, no podía creerme que me había quedado dormida, esto no era
lógico en mi. ¿Tan cansada estaba la noche anterior? ¿O quizá no me acosté lo que se
diga muy pronto y se me pasaron las horas hablando con mi hermana? Bueno pues nada,
ya sólo me quedaba el viernes 4 para asistir a clase.

CAPITULO 8; Harry.

Bea's Pow
Empece a hablar con Perrie. Pero no me estaba concentrando mucho, me empece más a
fijar en los ojazos azules casi verdes que tiene. Y en como me miro Lua cuando me fui
con Perrie...
-Bea, ¿entiendes?
-¿El qué? Perdona.
-Pues haber, que voy a intentar hacerte la vida imposible. Que no me caes muy bien y
menos si estas con Lua. Vas a ser su única amiga. No tiene, y pronto entenderás porqué.
Así que intenta no hablarme ni nada, no quiero que seamos amigas.
-Pero, ¿qué te he echo?
-Uff, que difícil eres... Encima que te lo digo para que no sufras tanto. Es por Lua. Y
bueno, me tengo que ir.
Empezó a alejarse. Pero, ¿qué las pasa a estas dos? Y encima me toca pagarlo a mi...
Esto no es justo, nada justo. Volví a la mesa. Me senté y estuve en silencio. Los demás
hablaban. Y me pareció que Harry intentase chinchar a Lua. Pero yo no estaba para eso...
No entiendo porque no pueden llevarse Lua y Perrie bien conmigo. Desde qué la dije a
Lua que me quede dormida en la habitación de Harry ya no me habla casi. Y Perrie me
detesta porque se supone que estoy con Lua... Esto no es justo. Me levanté de la mesa y
tire los desperdicios en la basura. Empece a andar, estaba cansada. Fui a la habitación,
ahora tocaba hora de estudio y apenas me habían mandado algo, además era hora
opcional así que decidí rotundamente irme a mi habitación, allí haría los deberes de
matemáticas y le mandaría las fotos a mi madre.
Empece a hacer matemáticas, no era muy complejo así que en poco tiempo terminé.
También le mande a mi madre las fotos del lugar, y alguna mía. Pero especialmente del
lugar. Y luego decidí escuchar música, en el iPad, ya que mi móvil se lo había quedado
Harry. No se cómo habrían reaccionado cuando me fui, o de lo que habrían hablado
cuando Perrie vino a hablar conmigo, pero yo no quería líos. Yo sólo quería sacar el curso
bien y volver a España. No iba a sufrir por gente. Ya de más pequeña había aprendido
varias cosas de la vida que me quedarían grabadas para siempre. Mis ojos empezaron a
cerrarse así que decidí poner el volumen de la música más bajo. La canción «Deja Bu»
sonaba en mi iPad, era relajante, muy relajante. Tanto que quede dormida al poco tiempo.
[…]
-Bea... -oí por segunda vez. Y de nuevo un -Bea... -se oyó susurrar en mi oído. Me di la
vuelta y allí estaba aquel chico de pelo rizado y el que también tenía mi móvil.
-Hola, Harry.
-Te he estado buscando. No viniste a la clase opcional así que después de pensar durante
casi una o dos horas pensé que estarías aquí.
-¿Tanto has estado pensando? -sonreí mientras me empezaba a levantar. El asintió y me
ayudo a levantarme. Mi iPad estaba apagado, y ya ninguna canción sonaba en él. Me
dispuse a guardar los libros que había en la cama y también el iPad, pero antes de darme
cuenta Harry lo estaba recogiendo por mi. -Gracias.
-No es nada.
-¿Puedo preguntarte una cosa? -Pregunte, él asintió y yo volví a hablar. -¿Por qué Lua y
Perrie se llevan tan mal?
-Por un chico. Y por otras cosas, pero especialmente por un chico. Pero de todas formas,
Lua la paga con pocos y entre ellos esta Perrie...
-¿Pero por qué la paga? ¿Acaso tiene problemas?
-Eso ya no puedo decirte, sobre eso ya no se nada... Cómo mucho sabrá Zayn, y él lo
lleva a la tumba.
-No, si tampoco es meterme en su vida. Sólo por ayudarla, si lo necesita...
-Lua puede ser la persona más reservada del mundo, y cuando esta rebotada mejor
dejarla. Pero también es un encanto -me dirigí a la puerta para salir pero su voz volvió a
detenerme -Ponte un jersey, hace frío fuera.
-Vale, espérame un segundo aquí fuera -dije tendiendo un jersey rosa y metiéndome en el
baño par ponérmelo. -Ya estoy.
-Muy guapa -hizo una pausa. -Vamos -volvió a decir cuando vio que ya estaba preparada
del todo. Abrió la puerta y salimos. Cerré con la llave si se la puede llamar así, los edificios
de dormitorios son más o menos como un hotel, tienen el mecanismo de un hotel para
entrar. Y tienen su tarjetita para entrar, cada uno de los alumnos debe tener una de su
habitación.
Empezamos a andar por los pasillos para dirigirnos fuera, Harry tenía razón, allí hacia frío.
Estire las mangas del jersey cubriendo casi por completo mis manos y me crucé de
brazos, algo de frío tenía, en Málaga no estamos acostumbrados al frío, allí es raro
cuando llueve, y las nevadas y heladas no las conocemos. Harry supongo que se dio
cuenta porque se puso detrás mía y me abrazo. Tenía un cuerpo bastante grande -
comparado con el mío - así que me cubría casi por completo. Lo agradecí. Estaba mucho
mejor que antes. No se muy bien que fue, si la sudadera que llevaba puesta, o él mismo.
-Gracias -dije sonriendo para mi misma. Como respuesta recibí un beso en la mejilla y me
sonroje. Seguramente se diera cuenta, porque empezó a reír no muy alto.
-Tengo algo que es tuyo -dijo dándome mi móvil. Sonreí y volví a decir aquella palabra
«gracias». Lo guarde en el bolsillo de mi pitillo ya cuando casi estábamos fuera del edificio
-Mira, voy a enseñarte un sitio.
Empezó a andar, seguía abrazado a mi espalda, y lo agradecía bastante. Después de
andar un rato alejándonos de la escuela paro y se dio la vuelta. Ahora mirábamos al
colegio, se veía pequeño.
-Mira, sí fuera enorme cogería al colegio y lo aplastaría -hizo un gesto con las manos,
como si fueran unas pinzas y como si lo aplastara. -Y me iría a vivir con mi madre... O a
Londres capital. -empezó a andar de nuevo, pero esta vez para un lado. -Triunfaría en el
mundo de la música, y cuando tuviera dinero suficiente viajaría por todo el mundo como
turista, y yo ya solo sería una leyenda -seguía andando conmigo en sus brazos.
-¿A dónde me llamas ahora?
-Allí, debajo de ese árbol -dijo andando hacia un viejo árbol. -En este árbol he cantado en
solitario para mi mismo. Por pura relajación. Para olvidarme de los problemas que tuviera
o simplemente para estar sólo.
-¿Cómo es que quieres ser cantante? -dije sentándome enfrente suya bajo la copa del
árbol.
-Es mi sueño. Siempre veo a los artistas y pienso que tiene que ser alucinante tocar así y
tener tantísimos fans. Como uno de los ídolos de Niall. Que tiene como cuarenta millones
de seguidores en Twitter -dijo haciendo que me tumbara en su regazo.
-¿Quién? -pregunte mientras él pasaba sus brazos por mi abrazándome de nuevo.
-Un canadiense, Justin Bieber. Le encanta ese chaval.
-A mi también... Canta muy bien... -cogió mis manos e hizo como una foto con mis dedos.
-Ahora al revés. Sonríe... -hizo que miraba un aparato -Muy muy guapos -rió, saque mi
móvil, ahora quería una, pero de verdad. Se lo di con la cámara ya puesta para sólo
pulsar el botón. Empezó a mover la cámara para poner buena luz. Cosa que no
conseguía.
-Trae -cogí el móvil y lo puse en la posición correcta en la que saldríamos bien. -Sonríe...
-la cámara sonó e inmediatamente apareció la imagen en la pantalla. Me gusto la foto,
salíamos muy bien los dos.
-Muuy guapa.
-¿Y tú qué? Te quejarás de como has salido... -dije enseñándosela mejor.
-Se te da muy bien la fotografía, con la poca luz que hay a estas horas aquí y te ha salido
estupendamente.
-¿Puede cantar algo?
Su voz empezó a sonar, una voz grave pero suave y bonita. Cantaba bien, muy bien. No
sabía que canción era, no la había escuchado nunca hasta ahora... Cerré los ojos y
disfrute de aquel momento.
Na na na na na na
Na na na na na na
He takes your hand I die a little
I watch you're eyes
And I'm in riddles
Why can't you look at me like that
When you walk by
I try to said it
But when I freeze
And never do it
My tongue gets tied
The words gets trapped
I heard the beat of my heart is louder
Whenever I'm near you
But I see you with him
Slow dancing
Tearing me apart
Cos you don't see
Whenever you kiss him
I'm breaking
Oh, how I wish that it was me
[…]
-Cantas realmente bien, tienes un gran talento -dije cuando terminó de cantar esa canción
desconocida para mi.
-Ya te lo dije antes... Pero: eres puro amor -beso mi mejilla.
-No hagas eso.
-¿El qué?
-Besar mi moflete -dije, pero antes de darme cuenta, él ya lo estaba volviendo a besar.
-Me caes realmente bien, Bea. Y también creo que deberíamos irnos... Se hace tarde -dijo
mirando el Rolex que había en su muñeca.
Empezamos a andar camino al colegio de nuevo. Hacia frío, mucho frío. Incluso teniendo
a alguien abrazándote por la espalda.
-Y tú, ¿por qué quieres ser modelo?
-¿Cómo sabes que quiero serlo?
-Se llama Louis, ahora mismo tiene tres años más que nosotros dos, y es mi mejor amigo.
-¿Te lo ha dicho Louis...? Jolin, y yo que apenas quería que se enterara alguien.
-Eí, tranquila. Sólo me cuenta a mi las cosas. Y yo no digo nada. Si eso se lo contara a
Eleanor, pero ella puede ayudarte y meterte en su grupo de modelos.
-¿Eleanor es modelo? -pregunte, él asintió -Eso explica porque esta en casi todas las
clases conmigo. Au, Harry, ¡auch! -dije casi tropezando.
-¿Qué pasa?
-Que hemos cambiado el ritmo, o algo y ahora vamos a descompás.
-Haber, espera. Con tranquilidad: uno, dos, uno, dos, uno, dos... Venga sigue. ¡Vale, bien!
Ya estamos -dijo dirigiendo. Seguimos andando hasta llegar al comedor.
-Ya hemos llegado...
-Da igual, tu sigue. ¿Acaso estas incomoda?
-No, al contrario.
Nos pusimos en la fila para coger la comida, Harry seguía abrazado a mi espalda, cosa
que no me molestaba. Aquel chico me caía realmente bien. Volvió a besar mi mejilla, pero
esta vez no estábamos solos. No, esta vez nos miraban casi todos, especialmente las
chicas. Me molesto un poco, pero en fin...
-Te dije que no hicieras eso. Y menos con tanta gente delante -dije susurrándole y
dándome la vuelta para quedar cara a cara, pero sus brazos aún abrazaban mi cuerpo
protegiéndolo del frío que ya no hacia.
-Estas roja, como un tomatito -dijo sonriendo.
Me escondí en su pecho, eso no era justo. ¿Y qué si estaba roja? No sentía apenas algo
por él, como mucho amistad... Pero me caía muy bien, pero eso no contaba, creo. Entre
mi pelo y su pecho protegían mi cara totalmente roja, según él.
-Eí, mírame. Que no muerdo -dijo haciendo que le mirará. -Ves, si hasta te quedan bien
los mofletes así de un color rojizo.
-Te odio.
-Sí, seguro -dijo besando mi mejilla. De nuevo lo había echo...
-Harry, no somos nada. No tienes derecho a besar mi mejilla -me deshice de sus brazos y
empece a andar dirección: ni idea.

CAPITULO 7; Familia adinerada.

Beatriz's Pow

-Pero, ¿no les caes bien o algo?
-No, sí les caigo bien, creo... Pero es que yo soy, bueno, no se. Quizá más responsable y
me centro más en mis estudios. Ellos siempre salen de fiesta cuando pueden y esas
cosas... Lo que nos mantiene juntos es la música...
-Ei, pero no te desanimes, Liam. A mi me caes muy bien.
Seguimos andando hasta salir al patio. He conocido a Liam, un chico moreno y con unos
ojos oscuros realmente bonitos. Me gusta estar con él. Es muy buena persona. Le he
conocido en clase, no sé en cual, el caso es que en una. También le he visto en la
biblioteca en la segunda hora, porque teníamos que buscar allí una información y él
estaba haciendo un proyecto con unos compañeros. Vi pasar a Lua corriendo, y luego
detrás a no mucho a Zayn. Lua... ¿estaba llorando? Busque a los demás, pero estos
estaban sentados bajo un árbol hablando. Sólo vi a Louis y a Harry.
-¡Hola Bea! -oí a mi espalda. -¡¡Hola Liam!! -volví a oír. Me di la vuelta, y allí estaba aquel
rubio de ojos azules.
-Hola Niall -dije tímidamente.
-¿Pero por qué sois tan tímidos? -dijo pasando sus brazos por nuestros hombros.
-No es que seamos tímidos, Niall. Es que no se...somos de diferente manera -respondió
Liam.
Seguimos andando hasta llegar donde los demás, allí nos sentamos y empezamos a
conversar. Louis cogió lo que yo había dejado en el césped y lo que antes había estado
en mis brazos.
-Dame la clave -insistió.
-¡Louis! Dame mi iPad -dije poniéndome delante de él.
-Venga dame la clave -empezó a poner chorradas en la pantalla para intentar
desbloquearlo.
-¡Louis! -dije tirándome encima suya.
-Mi novia te esta mirando -susurro. Me quite de encima suya, pero ya tenía mi iPad. Mire
para atrás y vi a Eleanor, la chica con la que había buscado información en la biblioteca y
con la que había entablado amistad.
-¡Hola Ele! -dije mirándola.
-¡Hola Bea, cielo! Pensé que no conocías a estos panolis -dijo sentándose entre Louis y
Liam, luego beso los labios de Louis y me miro.
-Sí, los conocí ayer.
-Hola a los demás -saludo. Los demás le correspondieron y la saludaron.
-Liam, Sophia te buscaba.
-¿Dónde esta?
-No se, pero no me gusta que estés con ella... -respondió Louis a la pregunta de Liam. La
cual no iba dirigida a él.
-No te he preguntado -dijo Liam molesto.
-Dajarlo, por favor. No hay nada que soporté menos que veros discutir -les interrumpió
Harry. -Bueno, ¿y cómo es que tienes un iPad, Bea?
-Me lo regaló mi padre por mi santo.
-¿En tu santo? Wow, yo quiero regalos así por mi santo -dijo Niall. -Y entonces, ¿qué te
regalan en Navidad o en tu cumpleaños? ¿Un millón de euros?
-No, pero mi madre me pregunto si los quería... -respondí riendo. Se les veía asombrados.
¿Tan raro era? -No me miréis así...
-Pero chica, qué pasa, ¿tus padres son millonarios?
-Mi madre multi mi padre solo millo.
-Pues yo quiero que por mi cumpleaños me regales una tarta enorme -dijo un emocionado
Louis.
-¡Claro! -respondí. -Lo que quieras.
-A mi no me gusta como esta situado mi cumpleaños en el calendario. Siempre me toca
antes de Navidad, y de pequeño me daban menos regalos que a mis amigos...
-A mi tampoco me gusta como esta situado el mío, por eso. Por lo demás me encanta -
respondió Zayn a mi espalda. -Pero, Louis, si eres listo el tuyo es el día antes de
Navidad...
-¡Ya! No es justo...
-Yo te regalare la tarta por tu cumple. Y por Navidad te traeré un gran regalo -le dije a
Louis.
-Eres puro amor -dijo Harry.
-¡Hola Zayn! ¡Hola chicos! Oh, Bea... ¿Dónde dormiste ayer? -pregunto una Perrie
preocupada por ¿mi?
-En la habitación de Lua.
-Uff... Esa chica. Bueno, el caso. ¡Hola Zayn! -dijo volviendo a llamar su atención. Este se
levanto y beso su mejilla.
-Hola, princesa. ¿Tus amigas? -pregunto Zayn, ella miro para un lado y allí estaban las
chicas con las que comió ayer. -Bueno, creo que se hace tarde. Deberíamos irnos a clase
-se dirigió a todos. Y luego de nuevo a ella -Hasta luego, princesa. -Volvió a besar su
mejilla pero esta vez acompañado de una mano en la cadera de Perrie. Esta sonrió y se
fue con sus amigas.
Los demás terminamos de levantarnos. Según Louis, era más 'seguro' que él llevara mi
iPad. Le deje llevarlo, pero como tuviera algún roto, le dije que lo pagaría.
Me extraño el comportamiento de Zayn así que decidí preguntarle.
-Zayn...
-Sí, Bea.
-Pensé que te llevabas mal con Perrie...
-No es que me lleve mal con ella, al contrario. La que se llama mal es Lua. Te diría
porqué, pero no creo que la guste mucho que te lo cuente. Ninguno de los demás nos
llevamos mal con ella, sólo Lua -dijo sonriéndome.
-¿Y por qué no estas nunca con Perrie si os lleváis bien?
-Porque a Lua no le gusta. Y Lua es mi mejor amiga.
No conteste, no quería saber nada más, me despedí de él y puse camino a mi siguiente
clase. Sólo me quedaban tres clases y acabaría el día por hoy. Tampoco era tan malo
asistir a clase. A mi me gusta, especialmente porque ya estoy en la preparación para la
carrera.
[…]
Ya habían pasado dos clases, sólo me faltaba una. Una y acabarían las clases por hoy.
Mire mi horario "Fotografía" una clase que amaría. Entre por la puerta y no vi a nadie
conocido, Louis me había devuelto mi iPad, después de la clase de matemáticas. En la
cual había registrado todas las aplicaciones. Todas, y cada una de ellas. Y se había
pasado toda la hora preguntándome quienes eran los de las fotos. O cómo se entraba en
internet. La verdad es que se le veía un chico majo y entretenido.
Algo que no entendía era porqué en las clases se mezclaban las edades. Según Harry era
por la carrera que ibas a estudiar. Que allí en es colegio a partir de los 18 daba igual tu
edad. Lo que importaban eran las carreras que estudiarías. Los chicos se centraban
especialmente en música. Lua en fotografía, Zayn me había dicho que quería ser
fotógrafa. Y yo no me iba muy lejos, yo quería ser modelo. Pero no de pasarela
especialmente, modelo de fotografía. Y como Lua quería estudiar fotografía seguramente
la tuviera en esta clase. Pero en vez de a ella vi a entrar a Perrie por la puerta.
-Hola, Beatriz... Si no te importa, ¿luego podemos hablar?
-Claro -sonreí. ¿Por qué no hablar con ella? Yo no tenía nada en contra suya.
Fue a sentarse a otro lado de la clase y yo me quede en aquel pupitre sin compañero.
Pero me daba igual, después de la murga que me había dado Louis en matemáticas, me
venía bien tranquilidad. El profesor empezó a dar clase. Dio la bienvenida a los
compañeros que habíamos empezado hoy porque no éramos de Inglaterra y siguió
hablando.
-Señorita Steele, llega tarde -levanté la mirada del cuaderno, ¿quién era aquella chica?
Sólo me hizo falta mirar su pelo para identificarla. Era Lua.
-Sí, lo siento, señor Macc. Tuve un problema.
-Esta bien, siéntese -Lua empezó a andar por la clase -Venga, dese prisa Steele.
Lua se sentó a mi lado, había más sitios libres pero quizá al lado mía era el que mejor le
venía. O el que más le gustaba. Vi su ropa, casi siempre iba de negro. Además de que
ayer pude diferenciar un tatuaje en su espalda.
-Mierda, la tarea -susurro.
-¿Qué teníais que hacer?
-Una foto al patio trasero.
-Yo tengo una. Podemos decir que la hiciste tú y luego la descargamos en el iPad.
-Mil gracias. Este profe me tiene manía -dijo mirándole como desafiante. ¿Manía? Sí, eso
suele decir todo el mundo sobre los profesores, el problema es que yo no se que es
suspender y que te castiguen, y tampoco sé que es que un profesor te tenga manía o sea
malvado, como la gente dice...
Sonreí y seguí atendiendo a clase. Lua no atendía, nada de nada. Estuvo todo el rato
dibujando, no fije exactamente el qué, porque estuve más pendiente de la clase que de
ella. Se notaba que era una chica que odia las clases pero que da gracias por estar aquí.
La clase terminó y salí de la clase, seguida por Lua, la cual si no hubiera estado dibujando
se hubiera quedado dormida.
Salimos al comedor y luego cogimos asiento fuera donde estaban los chicos fuera. Mi
móvil empezó a vibrar en mi chaqueta de cuero negro así que lo más rápido posible lo
saqué.
-¡Papá! -dije casi gritando en español.
-Hola enana. ¿Qué tal el primer día?
-Muy bien -le respondí en inglés, ya que él me hablaba en inglés siempre. -¡He tenido
fotografía! Y un chico que he conocido no ha parado de revisarme el iPad en toda la hora
de matemáticas. Pero yo he atendido... Te lo prometo.
-Sí, cariño. Te creo. Pero no te me enamores, eh. No de un inglés...
-Aquí casi todos son ingleses, papá... ¿A qué se debe tu llamada?
-Pues, tu madre. Que estaba nerviosa, y dice que la mandes las fotos.
-Vale -reí. -Pero dila que se tranquilice, que piense que estoy con la abuela.
-¡A sí, otra cosa! Tu abuela quería darte una cosa, así que cuando puedas pásate por allí,
¿vale?
-Sí, papá. En el fin de semana iré. ¿Estáis todos bien?
-Sí, enana, sí. Tu hermana Samantha se aburre si ti. Y tu hermana Carly pregunta
continuamente donde estas, que por qué te escondes.
-¿Enserio? -reí. -¿Tanto me quieren las renacuajas esas?
-Sí. Bueno, tengo que dejarte. Que tu hermano no come. Un beso de parte de todos. Te
quiero enana.
-Tequiero, papá -respondí por último en español.
Colgué y me levanté del césped. Me había apartado de los demás porque en fin... No creo
que les interesará mucho la conversación con mi padre. Volví a la mesa. Deje el móvil en
ella y seguí comiendo.
-De esos si tengo uno -dijo Louis enseñándome un iPhone 5. Reí. Ese chico era de lo que
no hay -¿Qué pasa?
-Estas loco.
-Lo sé. Pero soy feliz así -respondió sonriéndome.
Seguimos comiendo, y hablando de diferentes cosas. Eran todos muy simpáticos y
adorables. Al buen sentido, claro. Eran muy divertidos, y con lo bien que se me da a mi
reír...
-Bea, te va a dar algo, ¿estas bien? -me pregunto Harry acercándose más a mi, ya que
estaba al lado mío.
-Sí, sí. Pero es que dicen que soy fan de reír -conteste.
-Bueno, pues si estas bien sigamos comiendo -dijo una Lua algo ¿enfadada? No se cuál
era la palabra.
-A mi me gustan las chicas que se ríen mucho -volvió a decirme Harry, le sonreí y luego
intento levantarme. -Pesas muy poco. Mira, si me ponéis barba soy Santa Claus en joven.
-Eí, que eres mío -dijo Louis.
-Y es mi Santa Claus, baja de tus piernas a Bea... -dijo esta vez Niall.
-Hola, me llevo a Bea -dijo Perrie sonriéndome y cogiéndome de la mano. -Hasta luego.
-¡Bea! Tu móvil -reacciono Harry.
-Luego me lo das, quédatelo.

CAPITULO 6; A la mierda.

Lua's Pow 

La voz de mi conciencia me tira una piedra en la cabeza. '¿Mi Harry? No tienes derecho,
él no te quiere y nunca lo hará, nadie especial te quiere' me dice. Le saco la lengua
mentalmente, pero en el fondo tiene razón... creo.
No soy lo mejor en este mundo. Soy muy despreciable, no culpo a Perrie por odiarme
demasiado. Sacudo mi cabeza para quitar todos estos pensamientos y me voy a vestir.
Unas medias transparentes hasta un poco más arriba de la rodilla donde acaba con un
elástico negro, mis botas militares negras, un short negro con tachuelas, y un jersey
holgado gris, me delineo los ojos de negro y me voy sigilosamente.
- Steele, despierta muy pronto, ¿planea algo?- dice Kristine, la directora.
- No, señora. No tengo sueño. Iba a la biblioteca a leer.
-¿Qué libro va a leer?- pregunta con curiosidad.
- El Principito. Antoine de Saint-Exúpery, señora.
- Oh.
- ¿Desea algo más de mí?
- No, disfrute de su lectura.
Y se va. Mi tono serio y frío, todo el tiempo presente. La verdad que sí voy a leer. Cojo el
libro, y me lo llevo hasta un lugar muy solitario de la escuela. Había una clase
completamente vacía. No la usan para nada. No hay ventanas, todo está oscuro. ¿Cómo
entro? Le doy un golpe con el lado izquierdo de mi cuerpo a la puerta y se abre. Me apoyo
en una pared y me deslizo. Dejo el libro en un lado y empiezo a fumar. Uno... dos... tres...
cuatro. Cuatro en media hora. Y sigo con la agonía de mi pesadilla. Mi pequeño Chuck,
estaba tan sucio como mi ropa estaba en esa época. Sin cabeza... Cojo otro.
- Este es por ti, Chuck...- susurro a la nada.
Me bastan diez minutos. Ahora la agonía de: 'Me quedé dormida con Harry...' Cojo otro.
Estoy como en mi boceto. Cuando lo acabo lo recojo todo y lo tiro en una basura.
Regreso a mi habitación y me lavo los dientes, me enjuago la boca con enjuague, me
pongo de todo para que el olor disminuya. Son las seis y un poco más, cuando salgo de
nuevo y voy a leer el libro.
Lo acabo en una hora y unos cuantos minutos, y voy al cuarto de Zayn. Están
profundamente dormidos. Voy a hacer lo que hago en vacaciones, cuando nadie ve. Le
toco un poco el hombro, me mira con los ojos entrecerrados, pero hasta que me ve que
los abre.
- Lua, ¿estás bien?- pregunta alarmado en un susurro.
- Sí... no. ¿Puedo?
- Claro.
Se pone a un lado y abre los brazos, me acurruco mucho a él y me envuelve con sus
brazos. No duermo, solamente estoy ahí, protegida en sus brazos, en los de mi mejor
amigo, mi hermano. Me relaja mucho su presencia.
-¿Pesadillas?
- Sí, y otra cosa... tú sabes.
- No sé.
- Bea vino a mi cuarto diciendo que se había quedado dormida en la habitación de Harry,
con él, y que luego le diste mi habitación.
- Oh... Harry, ¿verdad?
No puedo decir nada. No lloro. No quiero llorar. Le abrazo y él me da un beso en la
coronilla. Suspiro. Me quedo así un buen tiempo, cierro los ojos. No quiero dormir, no voy
a dormir.
[…]
No hay despertador, normalmente vienen Harry y Louis a despertarles. Son las ocho
menos cinco, yo sigo con los ojos cerrados, casi dormida, pero sin dormir; no queriendo
afrontar esta mierda llamada vida. Si al menos tuviese una vida normal, sin el hombre
maltratador y sin la mierdosa drogadicta en mis sueños...
- Hey, ¡arriba! -grita Louis en la habitación. Ninguno hace caso.
- Arriba, vagos -dice esta vez Harry.
- Calla, ¿no ves que Lua duerme?
- ¿Lua? -dice incrédulo.
- Estás ciego. En la cama de Zayn.
- Oh.
No hago ningún movimiento. Estoy enfadada con él por nada. «Idiota, estás enfadada por
tu enorme gilipollez» dice mi conciencia, con una mano en la cara. Sigo acurrucada a
Zayn. Me viene a la mente cuando yo era más pequeña y me abrazaba a Chuck cuando
el que embarazó a la mujer que me tuvo le pegaba a ésta. Y después venía y me pegaba
a mí. Me pego más a Zayn, enterrando mi cara en su pecho.
- Zayn, despierta -dice Louis pasando su brazo por encima mía.
- Iros, no quiero ir a clase.
- Qué mierda, ni yo, ¡Levanta! -grita Harry muy fuerte, y hace que todos saltemos.
- ¡Qué te pasa idiota! -digo asustada.
[…]
Estoy con Chuck sentada, mi papi ha venido y está con mami arriba. Escucho a mami
llorar mucho y unos golpes. Me escondo bajo la mesa con Chuck, procurando no hacer
ruido.
-¡Levanta! Jodida perra, te voy a meter tantas ostias que te dejaré inconsciente.
[…]
Joder. Todo me recuerda a eso, no. No, mi pasado me consume. Me encuentro abrazando
más fuerte a Zayn, que está tapando mi cuerpo con sus brazos y mi cara con mi pelo.
- ¿Ya? ¿Estás mejor?- me susurra.
- Sí...
- Vamos, arriba todos.- dice de nuevo Louis.
Noto que unas lágrimas han pasado por mi cara, rápidamente me las seco, miro al suelo
para que mi pelo tape mi cara y voy al baño. Lloraba sin darme cuenta, soy estúpida. Me
limpio las mejillas y salgo.
- Eh, me voy, os dejo vestiros. No es que me apetezca mucho ver en cueros a Zayn.
- ¡Lua! Si llamases a la puerta antes de entrar...
- Adiós -sonrío falsamente y me voy.
Voy a mi cuarto y cojo mi mochila, para después regresar. Los chicos están vestidos ya,
supongo. Estoy escuchando una pelea hasta que abro la puerta y callan. Zayn y Harry.
-¿Qué cojones pasa? Se os escucha demasiado.
- ¿Cómo se escucha? -dice Harry palideciendo.
- Ruido de gente discutiendo. ¿Qué mierda hacéis?- digo fría y algo enfadada.
- No, nada Lua, no pasa nada. Enserio -dice Zayn y sonríe dulce. Le devuelvo la sonrisa.
- Buenos días -digo y le doy un besito en la mejilla.
- Ahora, ¿no? -comenta riendo Zayn -buenos días enana.
Esperamos hasta que Louis y Niall viniesen. Se habían ido a no sé dónde unos minutos,
Chris se fue con los jugadores de fútbol. Bea no estaba, se habría ido. Bueno, qué se
hará.
-¿Deberían ser más estrictos en esto de que nos dejen juntarnos chicos y chicas?
-¿Crees que yo podría estar en un internado sin Zayn? -respondo a Harry.
- Bueno, es que dejar dormir a quien sea en la habitación de quien sea...
- Yo no lo creo así. Bueno, si fuese así, Bea no tendría que haber venido a las cinco. Y yo
no tendría que haber ido al cuarto de Zayn a las siete.
- ¡Pero si las camas de las chicas son de matrimonio!
- Cállate -dije exasperada.
Fuimos a desayunar Zayn y yo, Harry se perdió por el camino. Apenas comí una
manzana, la pesadilla me ha quitado el hambre. Y Zayn me presionó por comer. La
primera clase nos la pasamos con el móvil. Sociales es muy aburrido. En el cambio de
clase vi a Beatriz, hablando con Eleanor.
Beatriz sólo habla con unos pocos, se la ve tímida... Habla con Eleanor que no sé ni cómo
la ha conocido, Eleanor es la novia de Louis. También habla conmigo, de vez en cuando...
y con una tal Sophia, que no sé ni quién es, -ni me importa- Y queda con Liam... en la
biblioteca, aunque eso lo sé por los chicos.
Cuando acabó la segunda clase fuimos a la liberación; el patio. Estaba Louis jugando con
la pelota, Harry un poco a un lado con unas cuantas porristas a su lado, intentando hablar
con él.
- ¡Tommo!- digo y me tiro a él.
- Wooh, Lua, qué cariñosa.
- Es que eres mi héroe -respondo mientras él se ríe.
- Te dije ayer que vas a poner a gente celosa...- dijo divertido.
- Oh, sí, a Jeremy.
Soltamos carcajadas. Jeremy era un nerd, flacucho-debilucho, con gafas. Dios mío, a ese
solamente le gustan las hormigas. Tiene un estudio de hormigas. ¡Hormigas! Está mal de
la cabeza.
- Me temo que no, seguro a más de un popular le gustas.
Esta vez mi sonrisa se fue. Dios, ¿Yo gustando a alguien? La idea da pena. Le quité la
pelota a Louis y empecé a jugar con él y Zayn. En un momento, la pelota le da a una de
las porristas.
- Woohou, la cara de la chica.- dije riendo.
-¡Menuda puntería, Lou!- y Zayn se flexionaba de la risa.
Estábamos los tres riendo a carcajadas, tanto que acabamos en el suelo. Estuvimos un
buen rato así hasta que la pelota le cayó en la barriga a Louis. El ruido que hizo fue una
risa estrangulada, y empezamos a calmarnos.
- Dios, me muero.- digo.
- Respira, Lua, respira.- dice Zayn intentando respirar él.
- Pobre chica...- dice Harry.
-¡No viste su cara!- exclama Louis y del recuerdo volvemos a reír.
- Madre mía... al menos Niall y Beatriz son normales.
- Ei, no estoy loco...- dice Zayn.
- Solo vamos un paso por delante de vosotros.- complemento yo.- Vale, voy a intentar
recordar cómo se mantiene alguien de pie.
- Ni que hubieses corrido una maratón.- ironiza Harry.
- Créeme, no es tanto por esto.- Por un lado es por despertarme pronto y llorar quince
minutos.
- Dios, Lua, ¿Ya has fumado?
- Seis.
- ¡Lua, por Dios! ¿Quieres morirte?- dice Harry.
- ¿A ti qué te importa que fume? Ah, y no estaría mal...- respondo enfadada y seca.
¿Veis a lo que me refiero? Me saca de mis casillas. Me levanté y me fui bufando como un
toro hasta ir lejos.
¿Por qué hace esto? 'Porque no le gusta el olor a tabaco, y porque eres una mierda de
persona' me dice ese lado asqueroso de mí.
A la mierda Harry. A la mierda el colegio. A la mierda el amor. A la mierda mi vida. A la
mierda todo.

domingo, 1 de septiembre de 2013

CAPITULO 5; Mi Vida, mi pesadilla.


- Dime, Louis.
- No estás cabreada, ¿verdad?
- No, con vosotros no. Estoy frustrada por mis cosas -frustrada con el mundo, pensé.
- ¿Me lo dices?
- No te ofendas, pero no quiero hablar de eso.
- Oh. No pasa nasa. No sabía tu habitación, te hemos estado buscando.
- Estaba leyendo.
- ¿No estudias?
- No. Estudio en los diez minutos en los que llega el profesor, y paso. Muchas veces paso.
-¿La mayoría?
- Sí. Con lo que escucho y apunto de clase me sobra.

Seguimos hablando, mientras íbamos tranquilamente hasta el comedor. Louis no paraba de hacer bromas, es demasiado divertido. Encontramos a Bea y Niall, creo que es con el que mejor se lleva. Son buenos amigos... Bueno, el concepto de amigo, sabiendo que Bea llegó hoy.

- Hola -dije sonriendo.
- Hola -respondieron ellos igual.
- Ya estarán ahí. Vamos.

Nos adentramos en el comedor y cogimos nuestra bandeja. Cogí poca cosa, algo raro en mí. Beatriz es muy, muy tímida, así que casi no hablaba. Ahora quería estar sola y pensar, pero con los chicos será difícil. Los encontramos y nos sentamos todos, ellos empezaron a hablar.

-... Y entonces vi a Lua, y la salvé de las garras del malvado Dereck -dijo Louis haciéndose el héroe, y pasando un brazo por mis hombros.
- Oye, oye, oye, héroe. Yo iba tranquilita sin Dereck por medio -dije yo riendo.
- Como sea, soy tu héroe.
- Oh, mi héroe -respondí yo abanicándome con la mano, haciendo ver que me desmayaba.

Todos rieron de Louis, y así comimos todos. Perrie se las arregló para que Beatriz derramase su bebida en su regazo, en el regazo de Beatriz, aunque fuese un poco. Perrie, odiosa Perrie. Siempre le he caído mal; a mí me caen mal casi todas las chicas. Y muchas de las que me odian son las admiradoras de Louis, Zayn y Harry. Sobretodo de éste último, pero no hace mucho caso a ninguna, y cuando es ninguna, es ninguna. Son los más 'conocidos', por eso tienen más chicas detrás. Y bueno, no sólo conocidos. Entre los chicos ellos son los 'populares'. Pero poca gente me omite a mi, que siempre estoy con ellos. Y a Niall, que le incluyen en todo. Los chicos le quieren mucho al irlandés.

- Bien, todo por hoy. Adiós.- dije rápidamente, poniéndome de pie y besando brevemente la mejilla de mi casi-hermano Zayn.
- Adiós, Lua.

Me fui rápidamente y fui a mi cuarto. Me quité mi ropa y me puse una camiseta gris de Zayn que me venía grande y unos leggings negros. Llevo la camiseta de Zayn porque no quería que me compraran un pijama, que lo compraría yo y al final no lo compro.

- Hola...- dijo tímidamente la chica con la que comparto habitación.
- Hola.- dije indiferente.
- Tu nombre era...- y dejó la frase en el aire para que yo la completase.
- Lua. Y ahora estamos en desventaja.
- Soy Danielle.
- Oh, pues buenas noches Danielle.- le dediqué una breve sonrisa que no llegó a mis ojos con expresión fría.

La chica es guapa; pelo rizado oscuro, tez morena, delgada sin sobrepasarse y con unas curvas muy bonitas. Y no es que fuese muy habladora. Cogí una libreta y un lápiz, y empecé a dibujar. Dibujar, para mí, es como tocar el piano; es una forma de expresarse sin hacer falta las palabras. Y soy mejor escribiendo que hablando, así que, me gusta.

Hice un boceto. Una chica sentada en una habitación oscura, con cigarrillos por el suelo, y uno en la mano. Solamente es el boceto, así que no se ve mucho. Es un dibujo triste; mis dibujos no son alegres, son más fríos y tristes. Si digo la verdad, últimamente no soy muy feliz, pero espero que eso cambie...

Miré la hora; diez y media. Era muy pronto, pero aún así me quedé dormida, dormida en una pesadilla. Una pesadilla, llamada 'mi vida'.

[…]

Hace frío. Me despierto, y quiero ir a la habitación de mi madre. Ella está inclinada en una mesita y en la mesa hay unos polvos. Mi mami me mira. Tiene los ojos rojos y me mira muy mal.

-¡Largo, niñata!

Me voy corriendo abajo. Quiero ir con Chuck, el perrito que cogí. Pero... no tiene cabeza. Me asusto y empiezo a llorar, hay mucha sangre. Papá no está, no viene. Bueno, solo a veces. Escucho un ruido en la puerta y me voy a esconder detrás del sofá. Hay un pequeño hueco y pared. Me pongo entre la pared y el sofá.

-¡Jodida puta, mueve el culo de zorra que tienes y haz algo!

Alguien llora. Mami llora. Me pongo a llorar yo también. Me escucha papi y paro de llorar, no quiero que me pegue... Va a la cocina.

-¡Joder, un perro muerto!

Chuck está muerto, mi único amigo está muerto. Veo a papi ir y venir diciendo mi nombre, tengo miedo y no digo nada. Veo la cara de mi papi a mi lado sonriendo raro. Mueve el sofá y me coge el pelo.

- Aquí estás, bicho asqueroso.

Estoy llorando porque me hace daño del pelo. Levanta la mano y veo un bastón en ella, se va acercando muy rápido el bastón...

[…]

-¡Dios, no!
-¡Lo siento Lua! -me dice Bea. ¿Bea? ¿Qué hace ella aquí?
-¿Lo sientes? No se que has echo, si has echo algo, pero gracias. Estaba metida en una pesadilla... ¿Qué haces aquí? ¿Pasa algo?
-No, sólo que dos de las amigas de Perrie están durmiendo en mi cama... Y le pregunte a Zayn cual era tu habitación, por si podía dormir aquí.
-Sí, claro. Quédate a dormir conmigo. No quiero que Perrie te meta en líos.
-Gracias, Lua.

Joder. Miro la hora en mi móvil: 5.10 a.m. Nos faltan tres horas y nos tenemos que despertar. Y cada día es lo mismo, solo que hoy... Hoy incluso grité. Intento hacer mi respiración acompasada. Joder. Joder, joder. He pasado miedo. Mis ojos se llenan de lágrimas y me giro, para que caigan, en silencio. No voy a poder volver dormir esta noche...

Como en ninguna noche. Este ha sido una de las peores pesadillas de mi vida. Bueno, eso ha sido un día de mi vida cuando tenía seis años...

¿Qué infierno es este?¿Qué hice para merecerlo?

Pongo una mano en mi pecho para comprobar mi pulso, sigue acelerado. Dios. Saco un cigarrillo, lo enciendo y me apoyo en la ventana para que el humo salga. Todo ese humo que sale es un poco más de tranquilidad, menos estrés. Seco mis lágrimas justo cuando acabo el cigarrillo, y me voy a la ducha. El baño está insonorizado, así que no escuchan nada.

O... eso espero.

-Lua... -se oye un susurro detrás de la puerta.
-¿Bea? ¿Eres tu? -Desde detrás de la puerta recibí un «sí», ¿por qué no dejarla pasar? Yo rebusque entre sus cosas... -Entra.
-¿Qué pasa? Antes te oí llorar, y ahora tienes los ojos muy rojos...
-Nada, tranquila.

Me abrazó, quizá sabia que me pasaba algo. Se la veía menos tímida, quizá fue una primera vista que tuve sobre ella, o a lo mejor era por los chicos... Quién sabe. Agradecí ese abrazo, quizá lo necesitara. Puede que esta chica se convierta en mi 'amiga'. Mi única amiga.

-¿Cómo es que has venido tan tarde a dormir?
-Me quede dormida con Harry, me desperté hace poco, me di cuenta y vine... -espera, ha dicho con ¿Harry? ¿Mi Harry? Qué no es mío pero... Es el chico que me enamora con su sonrisa. Silencio. Era lo único que salía de mis labios, es decir, nada.
-¿Pasa algo? -dijo de nuevo la tímida Beatriz que había conocido.
-No, nada, ve a dormir.

Beatriz se fue después de desearme 'buenas noches'. Las cuales ya creo que fuera imposible que fueran a ser muy buenas... Primero la pesadilla, y ahora esto, lo de Harry.

CAPÍTULO 4; Harry y Bea. Mi mente son ellos.


Narra Lua.

-¿Y cómo es eso que viene en octubre?- digo, después de sacar el humo de mi boca.
- Ni idea, supongo que por lo mismo que Niall, porque no es de aquí...- dice Zayn, sacando mi cigarrillo de mis dedos.
-¡Oye, es mío!
- Meh.

Estábamos Christian, Zayn y yo en la habitación de ellos dos y Niall. Las habitaciones son de dos o tres personas. Chris no fuma, pero Zayn y yo sí; me lo pegó él. Cogí mi cigarrillo y miré por la ventana.

-¿Qué hace Bea empapada con Niall?
-Pues no se, quizá porque llueve y ella lleva mucho rato fuera...
-¿Oh, enserio Chris?- digo sarcástica.
- Sí.

Chris es algo corto con el sarcasmo. Zayn los llama por la ventana y les dice que vengan. Fuimos a por toallas y ya me acababa el cigarrillo, cuando iba a encender otro y Zayn lo coje, lo enciende él, y le da una calada, después me lo pasa, de nuevo

-Ya estamos.- dice Niall.
-¿Qué ha pasado?
- Me... pilló la lluvia, me caí y Niall me ayudó.- dijo Bea tímida.

Se envolvieron en sus toallas y Zayn cogió de nuevo y como de costumbre mi cigarro. Rodé los ojos y me senté a modo de indio.

- Bueno. ¿Cuál es tu habitación, Bea? Si quieres voy a por tu ropa -me ofrezco.
- No hace falta, luego iré yo, solo espero que Perrie no esté allí.
- ¿Te tocó con Perrie? ¡Tienes la peor suerte del mundo!- dije yo.- Se burlará de ti, se reirá de tus cosas, y como la caigas mal te hará la vida imposible. Ya sé tu habitación...

No le di tiempo para responder a Bea. Perrie puede llegar a ser cruel. Me puse mis botas militares, y salí corriendo al edificio de las chicas. Me cayeron un par de gotas, pero no mucho.

-¿Qué haces aquí?- me dijo Perrie.
- Visitarte, no -dije tajante y fría. No le interesa lo más mínimo que yo haga.
- Pues te equivocaste de habitación. Vete, estamos reunidas.

Pasé de ella y cogí unos leggings morados y un jersey blanco. Ojalá no se moleste lo que acabo de hacer, llegar y rebuscar en su ropa. Pero antes de que Perrie y sus amigas se burlen de ella, y se lo hagan pasar mal, voy yo. Cerré la maleta y puse la muda de ropa de Bea bajo mi chaqueta. Volví a correr hacia el edificio de los chicos.

- Cámbiate en el baño. Te has librado de una buena, Bea.- digo rápido tendiéndole la ropa.
- Hola, eh.- dice Harry.

Oh. Harry. Sonreía, sus hoyuelos se le marcaban y sus ojos verdes, ahora tenían tonos azules por el frío. Le sonreí, más nerviosa que nada. Me gusta. Mucho... Pero apenas alguien lo sabe.

- Hola -rápidamente dirigí mi mirada a Bea.- ¿Elegí bien?- pregunté enarcando una ceja.
- Sí, gracias.

Me alivié. Es diferente a mí. Se nota a kilómetros. Ella tiene pinta de ser buena, de que sus padres la quieren. Y lo es, nos lo dijo antes, que vino por tener tantos hermanos. Pues eso, totalmente diferente a mí. La familia de Zayn me cuida cuando nos marchamos, mi padre no sé de él y mi madre murió de sobredosis cuando yo tendría... 10,11 años. Y omito eso, no lo sabe nadie más que Zayn.

- Sentimos el olor a tabaco. Pero estábamos a mitad del cigarrillo cuando empezó a llover...- dijo Zayn.
- No me gusta que fuméis.- musitó Harry.
- Qué pena.- contesté yo.
- A mi tampoco me gusta, -declaró Niall.
- Calla, duende -respondí. Sabía que Zayn no les iba a decir nada, sobretodo a Niall, su 'mejor amigo', por decirlo así.

No iba a dejar de fumar. Soy mayor de edad, él no me manda. Me refiero a Harry, obviamente. Odio que me manden. Ni los profesores me gusta que me manden, pero eso a nadie. Solo que yo soy de responder, gritarles e incluso insultarles. Pero no me pueden expulsar.

- ¿Estaba Perrie sola?
- No, con sus amigas -respondí a Bea -Vas a sufrir con ella en la habitación. -Ella no respondió. Me hubiera gustado saber que pasaba por su mente, pero no le iba a preguntar.

Seguimos hablando todos, menos Bea, Zayn nos metía a las dos en la conversación, pero en el fondo yo estaba contemplando al Adonis de pelo rizado que tengo delante. Es un amor platónico, él no me quiere. Y yo no me merezco su amor. Podría tener a cualquier chica, eso sí que es verdad. Pero no esta con ninguna.

- Bueno, yo vine aquí para decir si queréis ir a tomar chocolate caliente -informó Harry.
- Vamos -dijo Zayn.
- Yo no voy, tengo que hablar con... bueno, alguien -dijo Chris.
- Oooooooh, con tu Anastasia.- burlé.

Él no conoce a ninguna Anastasia. Pero dado que se llama Christian Tisdale Grey, me burlo.

- Eres mi única srta. Steele -burló mi apellido.
- ¡Eh!

Después de despedirnos marchamos al bar rápidamente. Ahí pedimos nuestros chocolates calientes y ensaimadas. Beatriz seguía tímida, sólo tomó chocolate caliente, esta bastante delgada, diciendo la verdad, pero parecía su estructura, no porque tuviera ningún problema o algo.

- Chocolate caliente, tan bueno...
- Adictivo...- respondió Harry. Me tensé pero me obligué a relajarme. No todo lo malo es adictivo. Zayn se enteró.
- Nena, no era su intención -musitó solamente para nosotros dos.
- No pasa nada, Malik.

Seguimos hablando, Harry nos propuso subir de nuevo, esta vez a su habitación. La compartía con Louis, el graciosillo de clase, uno de los chicos más deseados de la escuela, con sus ojos azules y su pelo revuelto mata a casi todas, y con Liam. Un chico que no tengo ni idea de quién es, y nunca está en su cuarto. En la biblioteca, quizá.

- ¡Hola! -saludó animadamente Louis.
- Tomlinson -dije yo sonriendo.
- Ey, Tommo -dijeron casi a coro los demás, que la conocían. Es decir, todos menos Bea.
- Oh, ella es la nueva -afirmó Louis -Louis Tomlinson -dijo con su sonrisa perfecta.
- Hola, soy Beatriz Patterson -dijo tímida.

Tiene pinta de que es tímida al principio y después se suelta. Ellos hablaban, menos Beatriz, que seguía sin hablar, mientras yo estaba callada, profundamente metida en mis cosas. Harry. Parece que se esfuerza en alejarse de mí, como si no quisiese ser más mi amigo. Suspire pesadamente. Siempre salta con una tontería que sin quererlo me hace distanciarme. Y no espero nada más que una amistad entre el chico de pelo rizado y yo. Es un chico imposible.

Pero, qué se le va a hacer. Nos dijo que le gusta alguien, pero nunca dijo más. Al menos no en mi presencia, pero no es que tenga mucho contacto conmigo. Bueno, me habla algo. Nada más... Pero en el fondo somos buenos amigos.

- Lua -dijo el dueño de mis pensamientos pasando la mano por delante mía. Le cogí la mano y le paré.
- Oye, que estaba tranquilita pensando -dije frunciendo el ceño.
- Te hemos dicho que si vas a ir a estudiar ya.
- Qué ganas tenéis que me vaya -dije con una media sonrisa -Adiós chicos, me llevo a  Bea -dije cogiendo su suave mano.
- Ei, no. Ella se queda aquí -la retuvo Niall, agarrándola de la cadera.
-Venga Lua, ve ha estudiar. Ella se queda con nosotros -dijo Zayn besando mi mejilla. Le sonreí dulcemente y luego me dirigí a la puerta.

Me despedí de todos con la mano y una sonrisa. Era una sonrisa verdadera, hasta cruzar la puerta. Fue salir y quedar seria, siendo inexpresiva. Eran las ocho, y a las nueve nos hacen ir a cenar para después ir a nuestros cuartos.

Caminé seriamente, estaba todo desierto y eso lo agradecía. Fui a mi cuarto, pero no para estudiar. Saqué un libro de mi maleta; 'El beso de medianoche' y empecé a leer.

Nueve menos cuarto. Guardo el libro y me asomo a la ventana. El frío y humedad de la lluvia me golpea el rostro. Me quedo así un rato y después salgo del lugar. Prefiero ir yendo, a mi paso tardaría poco así que iría lento.

- Ey, Lua.

domingo, 25 de agosto de 2013

CAPITULO 3; No me lo recuerdes, bonita.


Niall seguía buscando a alguien. Hasta qué hizo algo raro con la boca y fue a sentarse en una mesa, me hizo un gesto para que me sentara frente a él.

-Si ves a un chico moreno y a una pelirroja con unas chaquetas así de moteros negras me avisas.

-¿Ella tiene los ojos azules y él unos de un precioso color café?

-Sí. ¡Pero no te enamores de mi Zayn eh!

-No me voy a enamorar de nadie -dije mirándole sería. -Los tienes detrás.

El rubio se levanto y se dio la vuelta, al verles les abrazo a los dos. Se saludaron, creo, y luego se sentaron. Estaban hablando, pero no sé de que. Los inspeccioné un poco.  Parecían los "Chicos Malos" del colegio.

Él tiene los ojos color café, como dije antes. El pelo castaño oscuro y revuelto. Tenía rasgos árabes, o eso me parecía a mi. Era alto, pero tampoco a lo jugador de baloncesto. Era guapo, bastante guapo. Tenía muchos tatuajes en los brazos, y tenía dos agujeros en las orejas, uno en cada una. Es delgadito, pero no esta en los huesos. Parecía el típico chico malo con un corazón enorme.

Ella no es muy diferente, tiene los ojos azul celeste. Su pelo es de un pelirrojo anaranjado, un bonito color, le llega a media espalda. Tiene unos dientes bien alineados, y blancos. Parecía la chica de un anuncio de dentífricos, sin ofender. También tiene agujeros, aparte de los dos de las orejas, tiene uno en la nariz. Es un aro como el de Perrie. Antes no me fije mucho en aquella chica con la que compartiría habitación, pero ya cuando me cruce con ella ya me fijare más. Y bueno, esta chica pelirroja también parece la chica mala del colegio, a la que le gusta hacer gamberradas pero que, al igual que el moreno de ojos café, tiene un corazón enorme.

Seguían hablando de sus cosas, sinceramente, no sabía ni de lo que hablaban ni lo que pensaba mi cabeza. Me sentía extraña. Era como una hormiguita entre tanta gente que se conocía. Sólo conocía a Niall y a Perrie, y bueno ha estos dos individuos que estaban al lado mío, pero que no sabía ni su nombre.

-¡Hola Zayn! Holi Lua. ¿Qué tal? -Hizo una pausa a lo dramático. -Anda... Si esta aquí Beatriz -se oyó, mire y ¿quién era? Perrie.

Aquella chica rubia, delgada, de ojos azules y ¿extravagante? Ahora que me fijo, su ropa... Bueno... No era mi estilo, pero no estaba mal. Y su peinado... Bueno, eso estaba mejor. Ahora que la veía sin el uniforme de animadora, parecía otra. Totalmente otra.

-Hola Perrie -respondí.

-¿Niall? Todavía sigues con ella, no me lo creo. Sabes, no me convence esta chica.

-Esto... Perrie, estoy aquí. Que seas popular, no quiere decir que yo no exista, ni que sea alguien que no sirve para nada. Me vas a tener que soportar un año entero. Te recuerdo que duermo en la misma habitación que tu -dije algo cabreada.


-No me lo recuerdes, bonita.

-No se porque estarás aquí. Pero... Mejor no te metas conmigo.

Me levanté de la mesa cabreada. No era nadie para hablarme así. Para hacer que me sintiera como una hormiga. Me estaba quitando importancia a mi. A una chica que no conocía de nada.

La gente juzga, sin saber. Valoran, sin conocer. Y piensan sin tener la mínima idea.

 En la vida la mejor forma de aprender es por experiencia, y no se cuanta tiene esa chica, pero a mi no me conoce, y no tiene porque juzgarme. Ahora me pregunto si fue ella la que dijo aquello de '¿Bienvenida? Ella no es bienvenida aquí.' Quién sabe sí ella de verdad es como es, o se hace pasar por alguien que no es, sólo y únicamente dejando a la vista su orgullo. Seguramente los chicos caigan a sus pies. Ella se hará la interesante. Nadie sabrá quien le gusta, y lo tendrá guardado hasta el fondo.

Puede que se haya tirado a medio colegio, pero para qué, sólo para que la conozcan. Le gustara ser el centro de atención, pero no puedo juzgar, y no soy quién para hacerlo. No la conozco y sólo sé, que no la caigo bien.

[…]

¿Dónde rayos estoy? Llevo mucho tiempo andando y recapacitando. Y creo que me he perdido. Estoy en un prado verde, delante mía hay un estanque, hay árboles sueltos por los alrededores. Este lugar es muy bonito. Pero… No se ve el colegio ni por asomo. ¿Tanto he caminado? Supongo que tener tantas horas de práctica será lo que tiene.

Suelo llevar a mis hermanos al colegio e incluso hace poco hasta a alguno lo llevaba a la guardería. Y muchas tardes mi hermana Samantha y yo nos escapábamos a correr por la tarde. Les echaría mucho de menos a todos. Tanto a mis padres, como a los renacuajos que viven en mi casa y llevan mis mismos apellidos.

Me extraña eso de tener tantos hermanos. Somos seis. Según uno de mis tíos, mis padres son una fábrica crea niños medio londinenses medio malagueños. Cada vez que le oigo decir eso me rio, simplemente porque es la verdad.

Vi como en el agua se formaban hondas. Era bonito. 'Tip. Tip. Tip.' Mire a los lados. Oh no. Estaba empezando a llover y yo no sabía donde estaba. Aparte de que se estaba haciendo de noche. "Mierda", pensé. ¿Pero por qué a mi? Me puse la sudadera y empece a andar. El césped estaba húmedo y me daba miedo caerme, así que disminuí la velocidad.
Pero, ¿dónde estaba? Seguía sin ver el colegio y las instalaciones que me había enseñado Niall. ¿Ha dónde había ido?

-¡Beaa!

Mire a los lados. ¿Quien me llamaba? No lo sabía pero lo que sí que sabía es que veía un edificio y gracias a dios era el edificio de chicos. ¿Qué parte del recinto me había enseñado Niall para qué me hubiera perdido?

Empece a correr en dirección aquel centro. Seguía sin saber quien me había llamado. Pero lo que sabía es que la muy lista de mi se había caído. También muy lista, me quede sentada en el suelo. La lluvia resbalaba sobre mi cara. Era una mezcla entre sudor y agua de lluvia. Mi sudadera estaba empapada, las mangas chorreaban y el cuerpo húmedo hacia que mi silueta remarcara. Subí aquel pitillo negro que llevaba puesto y vi varios raspones en mis piernas, aparte de los que ya venían desde España.

  Note como unos brazos me elevaban de la fría hierba. Intente aferrarme a ella y quedarme sentada. Pero era inútil. Aquellos brazos que me elevaban eran más fuertes que los míos.

-Bea... -dijo una suave voz.

-¿Sí? -mire su rostro y vía aquellos ojos azules que me enseñaron el colegio -Niall.

-¿Qué haces aquí? Llevo buscándote mucho tiempo.

-Me perdí -respondí tímidamente.

-¿Y qué hacías tirada en el suelo? -en el momento en que dijo eso, mi mirada fue a parar a mi pierna descubierta con bastantes raspones. -Madre mía.

-Tranquilo, estoy bien -intente tranquilizarlo, tampoco era para tanto. Se le veía alterado.

-Bueno venga.

Me levantó completamente del suelo, me puso recta mirando hacia el colegio y él se situó a mi lado. Mi cuerpo iba medio tambaleando. ¿Pero qué me pasaba? Esto no era normal.  Niall se dio cuenta y paso uno de sus brazos por mi espalda, agarrando así mi cadera.

¿Qué era lo que acababa de sentir? Escalofríos. Definitivamente esta no era yo.